25 mayo, 2026

Docente monterizo finalista de “Docentes que Inspiran 2025”

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Docente monterizo finalista de “Docentes que Inspiran 2025” entregó la segunda silla postural fabricada junto a sus alumnos.

La Escuela Técnica N.º 1 de Monteros fue escenario de un emotivo acto en el que se entregó una nueva silla postural, producto del proyecto solidario “Construyendo Esperanza”, impulsado por el profesor Roberto Córdoba, quien recientemente fue seleccionado como uno de los seis finalistas del premio nacional “Docentes que Inspiran 2025”.

El evento reunió a la secretaria de Estado de Educación, Gabriela Gallardo; el intendente de Monteros, Francisco Serra (h); la directora de Educación Técnica y Formación Profesional, Ana García Salemi; el director de la institución, Leonardo Ovejero; el supervisor del nivel, Hugo Rodríguez; concejales, docentes, alumnos y familias que celebraron tanto la concreción de la iniciativa como el reconocimiento al docente.

El proyecto tiene como objetivo la construcción de sillas posturales destinadas a personas con movilidad reducida. La silla entregada es la segunda que se concreta y ya está en marcha la fabricación de una tercera, elaborada íntegramente por estudiantes guiados por Córdoba.

Durante el acto, la secretaria Gallardo destacó: “Es un proyecto solidario que ha sido reconocido con el premio ´Docentes que Inspiran 2025´. Estos docentes dejan huellas no solo en los alumnos, sino en la comunidad. La construcción de esta silla para un alumno con discapacidad refleja cómo la educación transforma vidas, con conocimiento, valores y compromiso”.

En tanto, el intendente Serra expresó su orgullo: “Poder galardonar en su pago natal a un gran docente como el profe Córdoba, que demuestra compromiso dentro y fuera del aula, es motivo de satisfacción para todo Monteros. Este reconocimiento trasciende lo local y marca un ejemplo para las próximas generaciones”.

Visiblemente emocionado, Córdoba valoró el compromiso de sus estudiantes: “Terminamos un proyecto que emociona, porque no solo fabricamos una silla, sino que también los chicos toman conciencia de otras realidades. Hoy entregamos la segunda y el lunes ya comenzamos la tercera. Este logro es de ellos también”.

Uno de los momentos más significativos fue el testimonio de Benjamín Garolera, alumno de séptimo de electromecánica, quien tuvo la oportunidad de entregar la silla a su propio primo: “Es algo increíble, porque cuando uno ve que lo que hace en la escuela ayuda a alguien cercano, entiende que el proyecto va mucho más allá de una nota. Es hermoso poder aportar a quienes lo necesitan”.

Con este nuevo avance, “Construyendo Esperanza” consolida su impacto en la comunidad monteriza, demostrando cómo la educación técnica y la vocación docente pueden transformar la realidad de las personas y abrir caminos hacia una sociedad más inclusiva.